Catorce años son hartos y por eso la despedida de Jirafa Ardiendo no era cualquiera. Con ellos se va acabando una generación, una época y un sonido, de los pocos que siempre fue bien recibido. Autogestión, cambios, separaciones, regresos, cuatro discos y una eterna búsqueda que siempre encontró ritmos e identidad propia, lo que nunca es fácil y siempre se agradece.
Oportunamente, tenemos su últimas declaraciones, a dos días de su show final. Emocionados, felices, con pena, ansiosos y tranquilos, todo eso transmitían, siempre co...
La pena es jodida pero también puede generar cosas súper buenas. Esa sensación de tener algo en el pecho que molesta y algunas veces duele e inmoviliza pero en otras llena los espacios de una energía rara y luminosa que produce cosas mortales. Momentos en que la gente se alinea y se coordina sin ensayar, y todos son felices, con la felicidad más pura y real, la que no tiene ningún artificio y está hecha buena onda y de dar y recibir. Esas situaciones poco comunes, y que los cursis llaman 'mágicas' pero yo les digo 'bacanes', generan...
Los finales son difíciles pero también memorables, y después de catorce años de carrera -que van desde sus inicios en La Serena hasta el celebrado disco Pulmonía del año pasado- Jirafa Ardiendo dice hasta-aquí-nomás con un show que se huele histórico. (más...)
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